Una muy buena amiga mía estudia en la capital la carrera de Periodismo y Comunicación Audiovisual y el caso es que allí la enseñan a informar, a dar a conocer al público la realidad tal y como es, a hacer concsciente a la sociedad de lo que ocurre en el mundo, bueno, malo o regular.
Una vez que acabas la carrera todo cambia, todo es diferente. Y derrepente te paras y dices ¿y qué hago yo ahora con todas las ideas de un mundo BIEN INFORMADO? Porque claro, eso ya no vende, no da trabajo.
Poreso gran parte de los licenciados en Periodismo acaba en los programas de corazón y algunos de los colaboradores de éstos ni siquiera tienen el título. Un día se encontraron en la televisión porque aparecieron en un reality show o porque creaban mucha polémica, o porque tuvieron una relacion clandestina con el torero más famoso del país. Y cuidado...se llaman a sí mismo periodistas..
Tampoco nos podemos fiar por lo visto de los periodistas "de verdad" porque está claro que cada cadena dependiendo de las ideas políticas que tiene, dará la misma información a su manera.
¿Y entonces de quién nos fiamos?
Es una pena que hoy en día haya tan poca gente con la mente clara, con las ideas claras, gente que no acepta manipular ni ser manipulada, gente que quiere informar, que le apasionan las noticias, que sueña con ser corresponsal de guerra y vivir aquello en primera persona para concienciar a la sociedad de lo que pasa a nuestro alrededor...
..........Por otro lado es entendible....De algo hay que comer.
Ojalá algun día la información vuelva a ser solo eso. Aunque por sí misma y sin ayuda de nadie...no creo que pueda...

3 comentarios:
Soy de las personas q odian ver a una persona de Gran Hermano presentando un programa así que tu comentario me parece muy acertado. Es algo q no podemos parar xq desgraciadamente la gente lo ve asi q la unica forma de parar la basura de la tele es no verla, cosa q creo imposible xq como ya digo hay mucha gente q lo ve.
Estoy totalmente de acuerdo en que es lamentable que profesionales bien preparados, que seguramente han dedicado mucho tiempo y esfuerzo para su formación acaben "actuando" en programas del corazón junto a personas que tienen escasa o nula formación, cuando tan necesitados andamos de periodistas eficaces e imparciales.
Me parece también preocupante que toda esta camarilla de personajes procedentes de los reallity acaben siendo famosos y con trabajos realmente bien remunerados, pues no hay que olvidar que la televisión, además de influir en las opiniones, influye también en los comportamientos, sobre todo de jóvenes y adolescentes que todavía no tienen recursos suficientes para tomar decisiones sobre su modelo de vida y que pueden planterase que para que dedicar años de su vida al estudio y la formación si tan fácil resulta hacerse famoso e incluso enriquecerse con solo participar en un programa de televisión o tener un novio famoso.
Como estudiante de periodismo y comunicación audiovisual en la Universidad Carlos III de Madrid y como persona que valora la información objetiva y de calidad y que espera poder ofrecer algo así en un futuro, me indigna ver que la mayoría de las televisiones el 90% del tiempo es dedicado a realities, programas del corazón, o espacios denominados de debate en lo que hay de todo menos un tema serio y gente educada hablando sobre él. Considero que esto ha contribuido a desprestigiar la imagen que se tiene de los periodistas hoy en día, se cree que basta con dar chillos y decir cuatro gilipolleces que creen polémica y que vendan aunque traten sobre lo menos importante del mundo, como puede ser lo que le haya pasado a fulanito o a menganito.
Por ello, creo que está en las manos de las nuevas generaciones el intentar cambiar eso que no es otra cosa que un modo de censura al dejar de lado los conflictos sociales o políticos más importantes y no dar una explicación que ayude al ciudadano a entender al mundo.
Respecto a las ideas políticas de los diaros, antes pensaba que también podían suponer una forma de censura, pero también es cierto que los diarios se definen de una manera determinada y en base a eso dan un enfoque u otro. Aún así, la información siempre debería ser objetiva y veraz, dejando a un lado las ideas políticas que uno pueda tener y, no menos importante, tratar de darla de una forma clara al lector no entre una masa de información inmensa entre la que sea imposible discernir que información vale y cuál no.
En definitiva, el periodismo es un servicio de máxima importancia en el mundo en el que vivimos y debería no sólo valorarse como se merece sino, sobre todo, hacerse valer.
Publicar un comentario